Hay deseos cuyo placer yace en la no realización de los mismos...
Y como me divierten!
Hablemos de tu boca, que para nada me atrae, pero que no deja de provocar una sonrisa en mí cuando insinúas que pudiera ser partícipe de una locura temporal. De esas que se quedan en el prólogo y que se pierden con el silencio...
Hablemos de la soledad que se convierte en tu enemiga y te hace decir cosas que tal vez no son. Y que aprovecho para que te convenzas de algo que realmente no es... Y que me deja con una buena carcajada tras el lío de telarañas en que se enredan tus fantasías y yo disfrazo mi realidad.
Hablemos del verbo usar en tiempo futuro simple, como si fuéramos mercancía en el mercado negro de las frustraciones, en el anonimato de una noche que no queda en la memoria de ninguno porque nunca sucede.
De tu prisa y de mis bromas. De tus dudas y de mi firmeza. De tus brotes de espontaneidad y mis breves lapsus de seriedad. Del potencial desastre... del deseo proyectado en el eslabón más débil... de canales para no estallar... de palabras para olvidar... de chistes crueles y placebos azucarados...
De noches que terminan en abrazos de almohada, en poesía abandonada en diarios amarillos... En lágrimas que se confunden con la noche o se escapan sigilosas cuando calienta el sol...
De hasta dónde soy capaz... De hasta dónde llegarás...
De...
Sunday, March 27, 2011
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
0 comments:
Post a Comment