Monday, May 16, 2011

Facundo... parte 2


De tu indiferencia puedo decir
que sobran las palabras para advertir
a cualquier ingenio que se atreva
a acercarse sin saber lo que le espera

Pero voy a intentarlo
y con tinta plasmarlo
que no haya sido en vano
aquello que viví.

Que no sea mi culpa
que otros caigan en la miel de la amargura
ni en el absurdo babel que trae la duda
de buscar aquel abrazo tan fugaz.

De tu indiferencia puedo decir
que ya no tengo tiempo para vivir
buscando las razones de tu presencia
de un beso etéreo como la niebla.

Desnuda


Deja de coquetear con mi inspiración
no ves que desespero si te escondes
deja de pretender que te sonrojas
si te miro con descaro.

No seas egoísta que tu luz alcanza
para mis pensamientos más oscuros
desnúdate que la noche es muy larga
no hay sueños que tejer sin tu embrujo

Siempre esperas que me duerma
para brillar sin pudor
siempre esperas que voltee
para mostrar tu esplendor

Se que no soy nadie para exigirte
tienes la libertad que a mí me falta
pero yo solo quiero que me obsequies
un poco de tu magia...

Concédeme el placer de sumergirme
en un poco de tu magia...

Facundo

Primera canción de los lunes: Facundo.-

De repente, sin una palabra de aviso
sin pedir permiso
la intromisión fue tu carta de presentación
y yo te dejé caminar tras mi sombra
perseguir mis huellas
aquellas que dejo al bailar
entre el humo del incienso
en una de tantas noches sin estrellas.

De repente, sin justificar
esperas que abra la puerta
que te deje pasar, sin una palabra
sin buscar respuestas
con tus ojos saltones
tu silencio imponente
y esa prisa marcada de misterio vulgar.

Y te dejo mirarme
enredarte en mis cables
robarme sonrisas
seguirme la pista
te dejo husmear
sin disimular
que tu presencia me intriga.

Pero en este lunes nublado
tu pequeño cuerpo no está
juegas a esconderte
igual que la luna, burlona y risueña
detrás de cortinas de aire

Te has ido sin más,
sin una señal que desate mi curiosidad
es tan repentina esta ausencia
que no sé que pensar...

Tan sólo puedo cantar sin buscarte...

Facundo...

Monday, May 2, 2011

Pasos para volver a ser gente (después de un atraco)

Originalmente, este post estaba titulado “Pasos para obtener documentos perdidos después de un atraco”, pero tras vivir la nefasta experiencia de ser huérfana por par de días, he decidido cambiarlo a “Pasos para volver a ser gente (después de un atraco)”.

Tomen asiento cómodamente, programen sus alarmas y busquen palomitas, porque este post es un trabajo en progreso, que probablemente se tome unas cuantas semanas.

  1. Respire profundo, piense en lo perdido, enójese, tire patadas voladoras, puñetazos, par de coñazos, tire cosas al piso, desgréñese; en fin, realice cualquier actividad que le permita expulsar la rabia e impotencia sentidas por perder sus pertenencias a mano de un pendejo que terminará tirándolas en el primer zafacón que encuentre.
  2. Levántase media hora antes y diríjase al destacamento policial que le corresponda a denunciar el delito y la pérdida de sus documentos (este paso no es obligatorio, pero usted no lo sabrá hasta que llegue al paso no. 10).
  3. Llegue al destacamento, salude a todos los policías allí presentes y repita su trágica historia unas cinco veces (si aparecen más miembros uniformados, prepárese para repetirla una vez más).
  4. Cuando crea que ya no le toca repetir su historia, aparece el moreno de robos que es quien realmente debe escucharla. Por tanto, dele nuevamente a play y cuéntelo como si se tratase de caperucita roja. El moreno no se quitará las gafas, tomará una hoja de maquinilla, un paper mate y tomará su declaración (en este paso sea precavido, generalmente se equivocan con los datos).
  5. Al finalizar su historia (y creer ingenuamente que su proceso ha concluido satisfactoriamente), escuche como le informan que la computadora no está en el destacamento, porque la están arreglando. Por ende, no podrán imprimirle el acta de denuncia. Muérdase la lengua, sonría y pregunte para cuándo está lista. Le dirán que vuelva al día siguiente a la misma hora.
  6. Repita el paso no. 2.
  7. Busque al moreno del paso No. 4, para no encontrarlo. Cuente su historia (sí, otra vez) al nuevo moreno y espere que el busque el reporte que no va a aparecer. Cuando le diga que regrese más tarde, ponga cara de cachorrito adolorido, chembita, o su arma de sugestión favorita, y convénzalo de que tiene que ser para hoy... O le van a echar del trabajo por pedir tanto permiso.
  8. El nuevo moreno demuestra que tiene una conciencia que le remuerde y procede a hacerle una pregunta inesperada: ¿Usted sabe escribir en el teclado? A lo que usted responde con cara de WTF... y después asiente. El nuevo moreno le llevará hacia una computadora del año de cuca y le indicará que tome asiento en una silla que le falta una pata.
  9. Empiece a digitar su propia denuncia, llevándose de un patrón que ya está en la pantalla. Ríase de vez en cuando para no darle caco a lo que usted está haciendo y a la triste realidad de la institución que supuestamente vela por nuestra seguridad. Termine con el documento, entréguelo al moreno para que firme y vaya en paz.
  10. Diríjase a la feria en busca de un duplicado de su cédula. Le preguntarán qué pasó y tomaran su número de cédula sin siquiera pedirle el acto de denuncia de la policia. Por ser la primera vez que se le pierde el documento de identidad, no tendrá que pagar nada.
  11. Ya volviendo a ser gente, diríjase a su compañia telefónica a solicitar un duplicado de su chip (este paso solo aplica si usted tiene la dicha de tener un amigo que le preste un celular; de lo contrario, siga incomunicado hasta nuevo aviso). Allí tampoco le pedirán comprobación del robo de su aparato. Sólo tendrá que pagar 100 pesos.
  12. Vaya tomándolo chillin... ya le falta menos para volver a ser un ciudadano decente.

    Hasta aquí la primera edición de los pasos.... No se pierda la próxima entrega de esta interesante aventura por las instituciones públicas y privadas de Santo Domingo.

Una canción...

Una canción...

Quiero escribir una canción que borre recuerdos de días grises
que imite a esta lluvia de mayo que lava mi cuerpo de cicatrices

Una canción que no sepa a tu voz, que no evoque tu sombra
palabras que pueda cantar sin pensar en fantasmas de mi memoria

Y tararearla cuando el cielo me dedique líquidos versos
cuando me abrace cómplice de mis anhelos
y me recuerde que aun tengo esto...
entre tanto que creo que se ha ido... de mí

Quiero escribir una canción que pinte los días que aún me quedan
que me susurre cuando dance desnuda una noche de luna llena

Una canción que enaltezca mi voz, que sea luz en mis noches
que sea musa y guía... brújula y amiga... cuando pierda mi norte

Quiero escribir una canción... sin nombre...