Wednesday, December 11, 2013

The Heirs (Episodios 9-13)

La mayoría de los doramas (por no decir todos) llegan a un punto en que se me hace insoportable verlos. The Heirs llegó a ese punto...

Tuve que dejar por mitad el episodio 13 porque sabía más o menos lo que me esperaba. Al final del episodio, terminé odiando tanto a Young Do que desistí de seguir viendo otro episodio como lo tenía pensado. Puede sonar exagerada mi reacción, pero eso quiere decir que la guionista y los realizadores han logrado su cometido: hacer que el público conecte con los personajes.

Trataré de mencionar los momentos que se quedaron conmigo en estos cinco episodios, ya que han sido un par de semanas muy intensas y la verdad estoy exhausta:


  • Kim Tan, querido. Oficialmente estoy enamorada de ti. No precisamente porque te encarne lo más hermoso que ha dado Corea del Sur, sino porque tu vida es tan jodidamente retorcida y aun así tienes tiempo de ser tierno y cute (¿alguien dijo síndrome de Fox Mulder?).  Ahora bien, el momento exacto en que mi corazón latió por ti fue cuando agarraste la mano de tu madre y dijiste delante de todos que eras un hijo ilegítimo. Se necesitan cojones, sí.
  • El momento entre Kim Tan y su hermano. Lo he dicho antes, esa capacidad para aprovechar el silencio que tienen los realizadores coreanos es simplemente... *worships* "Tenía mucho que preguntarte... mucho que decirte" + esos planos = Virch suspirando acurrucada en el sofá.
  • Cha Eun Sang sigue siendo una tayota para mí. Por momentos le agregan huevo y sabe a algo, pero el efecto es efímero. Cuando por fin decide tomar la mano de Kim Tan pensé que cambiaría un poco más esa cara de mosquita muerta, pero la progresión es demasiado lenta. Incluso en la escena del rechazo a Young Do, la intensidad de la misma la llevó él, porque ella no convencía al expresarse. Estuvo bueno el momento, pero ella se quedó corta. Creo que una actriz como Yoon Eun Hye hubiera transformado ese intercambio en una verdadera delicia.
  • Una de las características más notables de nuestra querida guionista Kim Eun Sook es la creación de personajes secundarios que se roban el show. Tengo que decir que la evolución de Han Ki (la madre biológica de Tan) es de mis favoritas. ¿Y qué decir de su bizarra relación con la madre de Eun Sang? Esas dos hacen que me parta de risa.
Sé que hay otras cositas que tenía en mente, pero de momento se escapan. Ahora lo tomaré con calma, porque me esperan muchos piques con este dorama. Sí, los momentos lacrimógenos me enojan, porque la actitud de ciertos personajes generalmente me causa impotencia y rabia, mucho más al saber que es una realidad de la cultura coreana.

Los chaebol existen y así funcionan. La familia es un modelo empresarial en que lo único válido es la continuidad del negocio y la garantía de las inversiones realizadas. El lado humano es un estorbo y nada más. 

Deja ir preparando mi mantequilla para que lo que viene por ahí me resbale :)