A veces me la ponen difícil... muy difícil. Encontrar un primer párrafo es como buscar en el diccionario una palabra que contenga todo lo que experimentamos cuando estamos viendo una historia tan bien construida que, sin darnos cuenta, nos encontramos absorbidos en ella.
No, no lo podemos soltar. Estamos enganchados y sin el menor deseo de ir a rehabilitación. Moriremos en el intento.
Creo que hace un par de posts hablaba de la bipolaridad de este dorama (y de los doramas coreanos en general). Ríes, lloras, te angustias, saltas, los amas, los odias, les aplaudes, los maldices... Lo traigo a colación porque entre el 10 y el 11 (y dentro del mismo 11) ha sucedido algo así como un episodio crítico del trastorno maniaco bipolar.
Esto es pasar en fracción de segundos de la risa al llanto.
Tomé notas como siempre, pero me metí tanto en el episodio que no me daba cuenta de lo que escribía. Cuando se siente de forma tan intensa, las palabras salen sobrando, por eso este post es tan difícil de escribir. Podría resultar dramática, pero mi empatía por Jayden me tiene así... aunque ya estaba advertida. Decía hace par de semanas que el punto de giro tenía que ser algo tan grande que nos sacaría a todos de órbita. Llegó ese momento... aunque para Mo Nae todavía no llega.
No sentía esto desde el episodio 17 de Secret Garden (lo pienso y todavía se me eriza la piel). Si tuviera que decir unas líneas al respecto, diría:
Te entregué mi corazón, querido guionista, a sabiendas de que lo aplastarías, pero aun consciente de lo que podía pasar, se me parte el hueco donde alojaba lo que ya no me pertenece.
*le sigh profundo*
- Frenar de golpe y conducir como loco... no podían faltar. Estamos hablando de doramas, caramba.
- La visita de Jayden al evento de Jung Goo y sus líneas al respecto de las lágrimas de este último fueron una puya muy fina, como decimos acá. Lo más terrible es que yo estaba tan ajena a la revelación posterior, que esta escena acaba de tomar otra connotación.
- Tengo unos cuantos problemas con los doramas, pero creo que el más grave de todo es su forma tan cruel de presentar la comida. Me torturan con sus platos, con sus postres, con su... ¡todo! Los amo/odio.
- Vale, por primera vez las niñadas de Mo Nae me parecieron adorables. Está tan in love que hasta busca el perfil de Jayden y una y mil maneras de agradarle, sin darse cuenta que a él le gusta que ella sea tal cual es. Y ese momento incómodo en el sofá fue demasiado lindo para pasarlo por alto... si la sigue mirando así, no voy a llegar viva al final. No voy a mencionar cuando le pide que confíe en él sin importar quien sea o quien haya sido... lloro.
- Sabía que eso vendría... Jayden ante la tumba (altar) del Director Ah, asumiendo una nueva culpa, ahora que sabe que no es su hijo y que prácticamente mató a un hombre inocente.
- La fotografía orgásmica de este episodio va para la escena en que vemos a Jayden de perfil, en la noche, reflexionando. Ufff...
- Si alguien así de guapo me espera todas las mañanas para correr, no creo que me queje de hacer ejercicios. ¡Así cualquiera se anima!
- Mo Nae cumple años en mayo como yo :D No sé cuál es la fecha exacta, pero parece Géminis, sí jejeje
- La vieja esa se suma a hacer ejercicios... ay, pero qué necia es. No tiene vergüenza al parecer.
- Creo que Jung Goo le tendió una trampa a Mo Nae con el tema del contrato y éste será el principio del fin. Por cierto, su maldad omnipotente me está cansando, pareciera que tiene control de todo y de todos, y no puede ser así. Necesito su lado flaco ya.
- Estoy teniendo unos dèja vu deliciosos con algunas escenas: cuando Jayden deja a Mo Nae en su casa y cuenta hasta tres, es uno de ellos.
- Lo del columpio es too much!! Nos siguen regalando pedacitos de cielo para que soportemos la tortura, pero es tan lindo que me da más miedo. Sí, mi temor es directamente proporcional a los momentos hermosos que nos regalan.
- Woon Hyun es el primer segundón que me agrada. Su ternura sobrepasa lo looser que es el pobre.
- Mo Nae: ese traje dorado... a big NO!
- Baek regalándole hielo a Mo Nae fue ese momento en que pensé: te odio, pero cásate conmigo. Eres tan brillante y misteriosa que no resisto tu encanto.
- El puente... el puente... No Jayden, no me mates así... no tienes más opción que ocultar el pasado que te persigue, pero no me hagas esto. Ay, qué dolor.
- Todo lo que sigue es demasiado para tener sentido en lo que escribo, desde el descubrimiento de Jayden en el puente, hasta la llamada del doctor y su muerte (más anunciada que la de García Márquez)... toda esa progresión me llega como pequeños flashes, pequeñas chispas que suben y suben hasta formar una gran explosión.
- Jung Goo es el padre de Jayden. Jayden abraza al niño. Jayden abraza el aire. Jayden en la penumbra. Jayden se quiebra y yo me quiebro con él... Felicidades, me sacaron una lágrima. Eso es todo un logro. Ahora me pagan la terapia, porque no lo supero, porque no pueden ser tan crueles, porque ya no saben qué más hacerle pasar a este pobre hombre... Y yo que pensé que Scully era un personaje sufrido.
- I'm your owner.
- Me pasé todo el episodio gritando que la besara. Me complacieron. Pensé que nunca llegaría, pero menos mal que no tomaron el camino del hombre que huye al enterarse del daño que ha causado. Ese beso era justo y necesario para alivianar un poco todo el mal rato que nos han hecho pasar... Y fue perfecto, maldita sea, con todo y la poca luz fue perfecto. Aun así... sigo sufriendo.
- Por cierto, la besa igual que en My Girl, pero esta versión es mejorada :)
Creo que no había escrito tanto. Creo que no había sentido tanto.