Tuesday, December 27, 2011

En la cocina...

La cocina nunca ha sido mi lugar preferido, si de cocinar se trata. Pero, sentada aquí, en la cocina de la casa que me vio crecer, surgen tantas memorias que no puedo evitar sonreír... y pensar que, contrario a lo que antes decía, es uno de mis lugares favoritos.

Mi madre está preparando un bizcocho de maíz. Tenía años sin hacerlo, han cambiado tantas cosas, se han ido tantas personas... pero sigue siendo como el primer día. Sigue siendo ella mezclando ingredientes sin necesidad de un libro, creando perfección tan solo con sus manos, sabores que se confunden con momentos, aromas que me llevan a lugares que ya no existen para nosotros.

La veo moverse desde mi esquina, siempre ha sido así. Nunca he querido ser partícipe, más que con la conversación que le ofrezco...es tan impecable su coreografía entre las losetas y la estufa, entre las cucharas y la harina, mientras me repite una historia y yo me río como si jamás la hubiese escuchado. La veo dar pasos de un lado a otro y recuerdo que una vez una parte del bizcocho era sin azúcar, porque mamá no podía comerlo dulce; que había que sacar otro pedazo para la comadre; que la olla horno había sido su mejor inversión...

Oh, la olla horno. Ahora es un horno. Y por primera vez, está engrasando un molde. Es divertido verla tener que cambiar la rutina, porque es tan apegada a su estilo que no hay quien la saque de ello. Pero la dejo tranquila y sigo escribiendo desde mi esquina... Saboreando las imágenes que llegan y se transforman en estas palabras.

La veo verter la masa sobre el molde y sigue siendo igual. Supongo que sabrá igual que las tardes de Semana Santa en Nisibón después de la playa, o los días de verano en que venían mis primos y discutíamos por la esquina donde yo comía. Tendrá el mismo color que las calles polvorientas de lo que solía ser un barrio lleno de aventureros en bicicletas, cuya máxima conquista era llegar a la frontera del prohibido asfalto.

Los niños ya tienen niños. La calle ya no es polvorienta. Las bicicletas se convirtieron en autos. Pero el pan de maíz de la doctora ("No es pan, es bizcocho", siempre corrige ella), sigue siendo el mismo.-

Monday, December 19, 2011

El guayabo revolutions... (feat. Lau)



Ha vuelto el hombre! Digo... el guayabo :P


Concerté una cita con el firmamento que se interna esta noche
para saciar de tu dureza la profundidad de mis pensamientos
de sentimientos sepultados en la humedad de mis silencios
en el derroche de suspiros que se desprenden de tu agonía

Deambulé como loca entre calles mojadas de gotas prohibidas
saboreando la sal de tu frente, sudor convertido en agua bendita
y sentí como subía la sangre al traer de vuelta un verde recuerdo;
hacia ti caminan todas mis ansias sin necesidad de ver el sendero

Desnudé tu cuerpo en un intento de descubrir más que tu alma
mientras me encontraba sucumbiendo a los deseos de tu ansiedad.
te besé hacia el sur, deleitándome en tus gemidos desesperados
y se fundieron con mis gritos sorprendidos de bendita necesidad.

Apenas me acostumbraba, se hizo luz de entre las tímidas nubes
y en tus hojas vi resbalar lo que quedó de aquella lluvia maldita
se iría como siempre, entre el silencio y el dolor de no tenerte
cuando sale el sol y vuelvo a ser la mujer que te ama a escondidas

Entonces, cuando llorar se hace preciso, vuelvo a instalarme en ti
y me encargo el saciarme de los recuerdos guardados de ese jueves
que entre el balcón, las escaleras, el verde refulgor de nuestra noche
me recuerdan que te elegiré cada vez antes de olvidarte siempre.

Wednesday, December 14, 2011

Pasando por aquí...

He vuelto a abandonar este lugar, como pasa de vez en cuando. Entre tanto trabajo y asignaciones típicas de fin de semestre, siento que el cansancio me posee y secuestra mi creatividad.

Navidad ha llegado y yo ni cuenta... ya no despierta en mí el interés que solía despertar. Con los años, me he vuelto inmune a las festividades, o tal vez todo se ha vuelto tan comercial que pierde el sentido, si alguna vez lo tuvo. Hay tanto de todo en todos lados que al final lo único que percibo es un enorme vacío.

No sé si es cuestión de años, o cuestión de época. Pero este mundo se me hace cada vez más extraño, hipócrita y superficial.

Es todo lo que pasa por mi cabeza...