Bajo la sombra de una amapola, con una brisa que imitaba a aquella de cuaresma, le pedimos permiso a Patria y nos sentamos sobre su tumba. A su lado, en un florero de concreto, yacían las flores secas de Olga...hacía mucho tiempo que no pasaban a visitarla. Estábamos exiliados de nuestro habitual banco porque un nuevo inquilino se había instalado justo frente a éste, y todas las coronas que dejaron para que no se sintiera tan solo ocupaban el espacio en que se desarrollaba la mayoría de nuestras efímeras tertulias en el Cristo Redentor.
Pero, siendo honesta, me agradaba bastante la amapola y el ventilador natural que nos ofrecía ese lugar. Ya acomodados, comenzamos la típica rutina de buscar el habitante más viejo de ese pueblo blanco, y de criticar las cruces o el diseño de los panteones. Mientras tanto, Chucho no soltaba su libro sobre Goya. Sólo levanto la vista para hacer una de sus bizarras observaciones...
"Miren, el culito de ese ángel esta sucio".
A lo que respondí con un comentario aun más bizarro... como suele pasar...
"Hmmm... es un buen nombre para una banda... Culo de Angel Sucio... CAS!".
Felices con la nueva ocurrencia, no nos dio tiempo a crear más. El trio Guerrero nos llamó para partir... y nos fuimos de allí sin siquiera despedirnos de Patria. Espero que no se moleste...
Y, como era de esperarse, se me olvidó el nombre de la pintura. Pero al menos ya tenemos la intro de una nueva novela que, según Jago, adaptaremos como guión. Por lo pronto, me conformo con esta entrada.
Saturday, February 12, 2011
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